Recubrimientos
Espesor de película seca y perfil de anclaje: los dos números que definen un buen recubrimiento
Un recubrimiento se controla midiendo. El perfil de anclaje antes de aplicar y el espesor de película seca después son los dos datos que separan una aplicación correcta de una que fallará.

Dos mediciones sencillas concentran la mayor parte del control de calidad de un recubrimiento industrial. Omitirlas es apostar a que la aplicación salió bien; hacerlas es saberlo.
Perfil de anclaje
Es la rugosidad que deja el sandblast sobre el acero. Se mide con cinta réplica y micrómetro, o con rugosímetro, en varios puntos representativos. El fabricante del recubrimiento indica el rango recomendado; fuera de él, la adherencia se compromete.
Espesor de película seca
Se mide con un medidor magnético o de corrientes de Eddy después de que cada capa cura. Se toman lecturas por área según un plan de muestreo y se comparan con el mínimo y el máximo especificados.
Qué pasa si el espesor es bajo
La barrera es insuficiente: el recubrimiento se desgasta antes, aparece corrosión en aristas y soldaduras y se acorta la vida del sistema.
Qué pasa si el espesor es alto
Retención de solventes, cuarteaduras, tiempos de curado más largos y desperdicio de material. En sistemas gruesos también puede haber desprendimiento por esfuerzos internos.
Condiciones ambientales
Además de esos dos números, se registran temperatura del acero, temperatura ambiente, humedad relativa y punto de rocío. Aplicar con el acero cerca del punto de rocío atrapa humedad bajo la película.
Grupo Galicia entrega cada trabajo de recubrimiento con registro de perfil de anclaje, espesores por capa y condiciones ambientales. Servicio en Guadalajara y toda la zona metropolitana.



